El huracán Melissa ha tocado tierra en Jamaica con vientos de hasta 295 km/h, lluvias torrenciales y marejadas peligrosas que están causando graves inundaciones y daños catastróficos en la isla. El ciclón, el más intenso de la temporada en el Atlántico, impactó cerca de New Hope, en el suroeste de la isla. Este es considerado uno de los huracanes más potentes registrados en la cuenca del Atlántico, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de EE.UU.

Las autoridades jamaicanas han emitido alertas de evacuación, instando a la población a buscar refugio inmediato, ya que el huracán presenta «vientos catastróficos» y amenaza vidas. Se espera que Melissa continúe causando destrucción mientras se desplaza a unos 7 km/h hacia el noreste, con lluvias acumuladas de hasta 1 metro, lo que generará inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra.

El primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, describió la situación como «la tormenta del siglo» y alertó que no hay infraestructura capaz de resistir un huracán de esta magnitud. Al menos nueve personas han muerto hasta el momento, y el NHC advierte que la situación sigue siendo extremadamente peligrosa para la isla y las áreas circundantes.