A pesar del alto el fuego declarado, el conflicto en Gaza continúa cobrando vidas. Tres gazatíes fueron abatidos por fuego israelí, según informó el Ministerio de Sanidad palestino. Con estos fallecimientos, el número total de muertos desde el inicio del cese de hostilidades asciende a 236, en su mayoría civiles.

Además, se recuperaron otros tres cuerpos entre los escombros y un cuarto palestino murió a causa de heridas previas, lo que refleja la persistencia de la violencia en zonas densamente pobladas. El mismo informe señala que seis personas heridas fueron ingresadas en hospitales el sábado, mientras que el número total de heridos desde el 7 de octubre supera los 170.000, con más de 68.000 muertos acumulados en ese periodo.

La comunidad internacional observa con creciente preocupación la aparente ineficacia del alto el fuego, mientras organizaciones humanitarias denuncian la imposibilidad de acceder a zonas devastadas. Durante estas semanas, se han recuperado 502 cadáveres entre los escombros, aunque se estima que miles más permanecen sepultados.

El ataque más reciente, perpetrado por un dron israelí en la ciudad de Gaza, fue confirmado por fuentes médicas del Hospital Bautista al Ahli, que reportaron la muerte de un civil en el acto.

La continuidad de los ataques plantea serias dudas sobre la sostenibilidad del acuerdo de alto el fuego y sobre el compromiso de las partes con la desescalada. En este contexto, la presión sobre los actores internacionales para mediar en una solución duradera se intensifica.