El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) advirtió que el mundo está en ruta hacia un aumento de temperatura de entre 2,3 y 2,5 grados Celsius para el año 2100, incluso si los países cumplen sus compromisos climáticos actuales. El dato fue revelado en el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2025, publicado en vísperas de la COP30, que se celebrará en Belém, Brasil.

La organización señala que el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 °C, establecido en el Acuerdo de París de 2015, será casi inevitablemente superado en la próxima década, lo que incrementa el riesgo de fenómenos climáticos extremos, pérdida de biodiversidad y desplazamientos masivos.

“El progreso ha sido insuficiente y el contexto geopolítico actual dificulta aún más la acción coordinada”, señala el informe, que insta a realizar recortes de emisiones sin precedentes para evitar un escenario irreversible.

La ONU advierte que, sin una transformación radical en los modelos energéticos y productivos, el planeta enfrentará una intensificación peligrosa de los riesgos climáticos, con impactos desproporcionados en las regiones más vulnerables.