Tomar un batido de zanahoria todos los días es una forma sencilla y deliciosa de llenar tu cuerpo de nutrientes esenciales. La zanahoria es rica en betacaroteno, precursor de la vitamina A, indispensable para proteger la vista y fortalecer el sistema inmunológico. Sin embargo, su verdadero poder se potencia cuando la combinamos con otros ingredientes igual de nutritivos.
El jengibre aporta propiedades antiinflamatorias y digestivas, ayudando a mejorar la circulación y fortalecer las defensas. La cúrcuma, con su famosa curcumina, añade un refuerzo antioxidante ideal para combatir la inflamación y proteger las células del daño diario. Incorporar avena al batido aumenta la fibra, mejora la digestión y aporta energía sostenida a lo largo del día.
Uno de los mayores beneficios de este batido es su impacto en la piel. Gracias a las vitaminas A, C y E presentes en la zanahoria y otros ingredientes, este batido ayuda a mejorar la elasticidad, disminuir el daño causado por los radicales libres y favorecer un tono más luminoso y uniforme. Además, la acción antiinflamatoria del jengibre y la cúrcuma contribuyen a reducir brotes y enrojecimientos.
Preparación:
Licúa 2 zanahorias, un trocito de jengibre (1 cm), 1 cucharadita de cúrcuma, 1 cucharada de avena, el jugo de medio limón y un poco de miel. Agrega agua fría o agua de coco. Puedes añadir piña o espinaca para más nutrientes.
