Las Fuerzas Militares de Colombia ejecutaron una ofensiva aérea contra el frente de disidencias de las FARC liderado por alias “Iván Mordisco” en el departamento del Guaviare, tras una orden directa del presidente Gustavo Petro. El mandatario confirmó la operación a través de su cuenta oficial en la red social X, señalando que el objetivo era “la disolución militar del frente ubicado por las tropas”.

Según fuentes del Ministerio de Defensa, el bombardeo dejó al menos diez combatientes muertos y se enmarca en una estrategia para desarticular estructuras armadas que, según el Gobierno, han incumplido los compromisos de cese al fuego y continúan ejerciendo control armado sobre comunidades rurales.

La operación representa un giro en la política de “paz total” impulsada por Petro, quien había suspendido bombardeos durante su primer año de mandato para proteger a menores reclutados. Sin embargo, el Ejecutivo argumenta que la ofensiva responde a la persistencia de acciones violentas por parte del autodenominado Estado Mayor Central, considerado por las autoridades como un “cartel narcoterrorista”.

El presidente, que se encontraba en Riad (Arabia Saudita) en el marco de una gira internacional, afirmó que la seguridad nacional “ya no está amenazada por insurgencias políticas, sino por mafias multinacionales que operan desde Colombia y el exterior”.

La operación continúa en desarrollo, mientras se espera un balance oficial de víctimas y resultados operacionales.