Las semillas de girasol son un superalimento accesible y cargado de nutrientes esenciales que pueden potenciar tu bienestar diario. Ricas en vitamina E, magnesio, selenio, proteínas y grasas saludables, estas semillas se han convertido en un complemento perfecto para una alimentación equilibrada.

Uno de sus beneficios más destacados es su alto contenido en vitamina E, un poderoso antioxidante que protege las células del daño oxidativo, favorece la salud de la piel y fortalece el sistema inmunológico. Además, el magnesio presente en las semillas de girasol ayuda a regular el sistema nervioso, disminuir el estrés y mejorar la calidad del sueño.

Las grasas saludables que contienen, como los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, son aliadas del corazón, ya que ayudan a reducir el colesterol LDL y mejorar la salud cardiovascular. Su aporte de selenio también contribuye a la salud hormonal y al buen funcionamiento de la glándula tiroides.


Son perfectas como snack, añadidas a ensaladas, yogur, avena o batidos, e incluso como ingrediente crujiente en recetas saladas. Con una o dos cucharadas al día, puedes disfrutar plenamente de sus beneficios.