El Ministerio de Defensa confirmó la ejecución del bombardeo número 13 contra estructuras armadas del autodenominado Estado Mayor Central, liderado por alias “Iván Mordisco”, en el departamento de Guaviare. La operación aérea, ordenada directamente por el presidente Gustavo Petro, se enmarca en una ofensiva militar que busca desmantelar los frentes disidentes que han incumplido los acuerdos de cese al fuego.

El ministro Iván Velásquez señaló que los ataques se han concentrado en zonas de alta presencia insurgente, donde las disidencias ejercen control territorial y mantienen economías ilegales vinculadas al narcotráfico. “La instrucción presidencial es clara: actuar con contundencia frente a quienes persisten en la violencia”, afirmó.

Aunque no se ha revelado el número exacto de muertos, fuentes castrenses indican que los bombardeos han causado bajas significativas en las filas de Mordisco, considerado uno de los principales jefes armados fuera del proceso de paz. Las operaciones han sido acompañadas por tropas terrestres y sobrevuelos de reconocimiento.

La ofensiva marca un giro en la política de “paz total” del Gobierno, que había suspendido bombardeos en zonas con presencia de menores. Petro justificó la reactivación de estas acciones señalando que “ya no se trata de insurgencias políticas, sino de mafias armadas que amenazan la seguridad nacional”.