En una nueva escalada de violencia en el suroccidente del país, más de 200 integrantes del Estado Mayor Central (EMC), disidencia de las FARC al mando de alias “Iván Mordisco”, lanzaron un ataque coordinado contra la estación de Policía del corregimiento de Mondomo, en el municipio de Santander de Quilichao, Cauca. De forma paralela, en el municipio de Balboa, otro grupo armado secuestró a un soldado profesional del Ejército Nacional.

El ataque en Mondomo se prolongó por más de una hora, con ráfagas de fusil y explosivos improvisados que obligaron al cierre de la vía Panamericana. La comunidad reportó pánico y desplazamientos, mientras que las autoridades locales denunciaron la ausencia de apoyo aéreo inmediato, lo que habría dificultado la reacción de la fuerza pública.

En Balboa, el soldado fue interceptado cuando se desplazaba en una motocicleta, en un hecho que las Fuerzas Militares calificaron como una violación flagrante al Derecho Internacional Humanitario. El Ejército activó protocolos de búsqueda y responsabilizó al frente “Ismael Ruiz” del EMC.

Estos hechos se producen en medio de la ofensiva militar ordenada por el presidente Gustavo Petro contra las disidencias que rompieron el cese al fuego. Organizaciones sociales del Cauca advierten sobre el deterioro de la seguridad y la necesidad urgente de presencia estatal integral en la región.