El puente de glúteo es un ejercicio sencillo pero altamente efectivo que no solo fortalece los glúteos, sino que también ayuda a trabajar la zona abdominal inferior, contribuyendo a un vientre más firme y tonificado. Al elevar la pelvis mientras apoyas los hombros y los pies en el suelo, se activa el core, los glúteos, los isquiotibiales y los músculos lumbares, generando un fortalecimiento integral de la zona media y baja del cuerpo.

Este ejercicio mejora la postura y la estabilidad, lo que indirectamente ayuda a reducir la protrusión del abdomen bajo y a definir la cintura. Además, al combinarse con respiración controlada y contracción abdominal durante el movimiento, se maximiza la activación de los músculos profundos del abdomen, incluyendo el transverso, clave para un vientre plano.

Cómo hacerlo correctamente:

Acuéstate boca arriba, flexiona las rodillas y apoya los pies en el suelo, separados al ancho de caderas.

Coloca los brazos a los lados del cuerpo, relajados.

Eleva la pelvis hacia el techo, contrayendo glúteos y abdomen.

Mantén 2-3 segundos y baja lentamente sin tocar el suelo completamente.

Realizar 3 series de 12-15 repeticiones al día puede generar resultados visibles en fuerza y tonicidad del abdomen bajo y los glúteos.