Se ha popularizado la idea de que consumir una mezcla de aceite de oliva y limón puede ayudar a “eliminar” los cálculos renales. Esta combinación suele promoverse como un remedio casero para limpiar los riñones y la vesícula, gracias a que el limón aporta ácido cítrico, que puede ayudar a disolver ciertos tipos de cálculos de calcio, y el aceite de oliva actúa como lubricante para facilitar su expulsión.

Sin embargo, es importante aclarar que no existe evidencia científica sólida que garantice que esta mezcla elimine cálculos por sí sola. Su uso puede ser complementario, pero no sustituye el tratamiento médico, especialmente en casos de cálculos grandes o dolorosos, donde puede ser necesaria la intervención profesional.

El limón sí puede contribuir a prevenir la formación de nuevos cálculos, al aumentar la alcalinidad de la orina y aportar antioxidantes, mientras que el aceite de oliva puede formar parte de una dieta saludable que mantenga los riñones en buen estado.