El Instituto Anticorrupción de Colombia, liderado por Camilo Enciso, presentó una solicitud ante la Fiscalía Nacional Anticorrupción de Suecia para que se investigue un posible caso de soborno transnacional en la compra de 17 aviones de combate Gripen E/F, fabricados por la empresa sueca Saab. La operación, valorada en 6,5 billones de pesos colombianos (unos USD 4.387 millones), fue firmada por el Gobierno de Gustavo Petro para renovar la flota aérea del país.

La petición se basa en información pública que sugiere posibles beneficios indebidos otorgados a funcionarios colombianos, incluyendo menciones al Ministerio de Defensa y a personas cercanas de alto gobierno. Un Inciso argumenta que los hechos ocurridos hasta ahora, emitirán una investigación preliminar bajo el capítulo 10 del código penal sueco, que regula el soborno a funcionarios extranjeros.

El caso ha generado reacciones políticas en Colombia, donde sectores opositores han pedido suspender el contrato hasta que se esclarezcan los hechos. Mientras tanto, el abogado Abelardo De la Espriella solicitó a Estados Unidos vetar la operación, alegando que los aviones incluyen motores de fabricación estadounidense. La controversia pone en entredicho la transparencia de las compras militares y podría escalar a instancias internacionales.