El Departamento de Comercio de Estados Unidos informó que el déficit comercial del país se redujo en agosto a 59.600 millones de dólares, lo que representa una caída del 23,8 % respecto al mes anterior. El descenso se atribuye principalmente al aumento de las exportaciones de bienes, especialmente en sectores como energía, maquinaria y productos agrícolas, mientras las importaciones mostraron una leve desaceleración.
Este comportamiento refleja una recuperación parcial de la balanza comercial tras meses de presión por el fortalecimiento del dólar y la incertidumbre global. Las exportaciones crecieron un 1,6 %, mientras que las importaciones cayeron un 2,3 %, según cifras oficiales. Analistas señalan que la mejora podría ser coyuntural, en medio de ajustes en las cadenas de suministro y una demanda externa más estable.
El Gobierno celebró el dato como una señal positiva para la economía, aunque expertos advierten que el déficit comercial sigue siendo estructural y sensible a factores como el precio del petróleo, las tasas de interés y las tensiones geopolíticas. La evolución de este indicador será clave en las proyecciones de crecimiento y en las decisiones de política monetaria en los próximos meses.
