Los países Árabes dejaron un posición clave respecto a los combustibles fósiles. Durante la COP30 (Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático), uno de los pilares y principales discusiones en la mesa internacional, era el camino en la utilización y explotación de los combustibles fósiles, un mercado y sector dominado por los países pertenecientes a la región arábica.
La reunión a puerta cerrada, descrita como tensa por las fuentes, fue convocada para tratar de destrabar las negociaciones durante el último día oficial de la cumbre, que puede ser alargada en caso de necesidad.
Arabia Saudí, Omán y Egipto estuvieron entre los países que se posicionaron en contra de mencionar a los combustibles fósiles en el texto, mientras que la India rechazó que se condicione esta discusión al aumento de la financiación a la adaptación climática por parte de los países desarrollados, según una de las fuentes.
El ministro de Clima de Dinamarca, Lars Aagaard, quien encabeza las negociaciones en nombre del bloque europeo, criticó duramente el texto y dijo que era preferible no tener un documento que uno sin mención a los hidrocarburos.
En ese sentido, dijo que la UE hará «todo lo posible» para «reforzar la ambición en mitigación (reducción de emisiones)» en el documento.
