El magistrado Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal, solicitó la detención preventiva de Jair Bolsonaro, argumentando que existen indicios de que el exmandatario podría abandonar el país para evadir los procesos judiciales en su contra. Bolsonaro enfrenta investigaciones por su presunta participación en los actos violentos del 8 de enero de 2023, cuando miles de sus seguidores intentaron tomar las sedes de los tres poderes en Brasilia.
La petición se fundamenta en informes de la Policía Federal que señalan movimientos sospechosos en el entorno del expresidente, incluyendo contactos con aliados en el exterior y posibles planes de viaje. Moraes advirtió que la libertad de Bolsonaro representa un riesgo para el avance de las investigaciones y para la estabilidad institucional del país.
El caso ha generado un fuerte impacto político en Brasil. Mientras sectores opositores celebran la decisión como un paso hacia la rendición de cuentas, simpatizantes del exmandatario denuncian persecución judicial. El Senado y la Cámara de Diputados siguen de cerca el proceso, conscientes de que la resolución final podría marcar un precedente histórico en la relación entre justicia y poder político en la región.
