El país recibió con sorpresa la noticia de la captura general retirado Rodolfo Palomino, exdirector de la Policía Nacional, por orden de la Corte Suprema de Justicia. La decisión se produjo en el marco de la investigación por presuntos actos de corrupción y abuso de poder, hechos que habrían comprometido al transparencia en procesos internos y la confianza ciudadana en la fuerza pública.
La detención, ejecutada por agentes del CTI de la Fiscalía, se realizó en Bogotá bajo estrictas medidas de seguridad. Según fuentes judiciales, Palomino deberá responder por cargos relacionados con tráfico de influencias y posibles vínculos con contrataciones irregulares. Su captura marca un giro en un proceso que llevaba varios años en indagación y que ahora avanza hacia una etapa decisiva en los estrados judiciales.
La noticia ha generado un fuerte impacto en la opinión pública, pues Palomino fue una figura emblemática de la Policía durante momentos críticos de la seguridad nacional. Mientras sus abogados insisten en que demostrará su inocencia, organizaciones civiles y expertos en justicia destacan que el caso refleja la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y rendición de cuentas en las instituciones del Estado. El proceso judicial continuará en los próximos días, con audiencias que definirán su situación jurídica.
