Autoridades judiciales investigan la presunta infiltración de disidencias de las FARC en reuniones privadas que habrían contado con la participación de un general en retiro del Ejército y un alto funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI). Según versiones preliminares, los encuentros se habrían realizado en zonas rurales del sur del país, con el objetivo de establecer canales de comunicación entre estructuras armadas ilegales y sectores institucionales.

La información, revelada por fuentes de seguridad, apunta a que los disidentes habrían buscado obtener ventajas estratégicas en operaciones militares y acceso a información reservada. El general en retiro y el funcionario del DNI, cuyos nombres aún no han sido confirmados oficialmente, estarían bajo indagación por posibles vínculos con estas estructuras, en un caso que ha encendido las alarmas sobre la vulnerabilidad de las instituciones frente a la penetración de grupos armados.

El Gobierno ha solicitado a la Fiscalía y a la Procuraduría avanzar con celeridad en las investigaciones, mientras organizaciones civiles advierten sobre el impacto que este tipo de hechos puede tener en la confianza ciudadana y en la legitimidad de las Fuerzas Armadas. La supuesta infiltración refleja las tensiones que persisten en el país frente al control territorial y la lucha contra actores ilegales, en un contexto donde la seguridad nacional se enfrenta a desafíos crecientes.