En medio del paro armado de 72 horas anunciado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), un grupo de guerrilleros atacó con explosivos el peaje de La Lizama, en la vía que conecta a Bucaramanga con Barrancabermeja.

El hecho ocurrió hacia las 3:00 a. m. y dejó como saldo a una funcionaria herida, quien fue trasladada a un centro asistencial. Aunque no se reportaron víctimas mortales, la detonación generó pánico entre los trabajadores y viajeros que transitaban por la zona.

El gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, confirmó que los atacantes llegaron en motocicleta y dejaron un artefacto explosivo que destruyó gran parte de la infraestructura del peaje. El funcionario exigió mayor presencia de la Fuerza Pública en los corredores viales del departamento y calificó el atentado como un acto de terrorismo que busca intimidar a la población.

Para los habitantes de la región, el atentado refleja la vulnerabilidad de las comunidades frente a la ofensiva del ELN. Conductores y trabajadores del sector expresaron temor por la continuidad de los ataques y la afectación directa a su vida cotidiana. “Fue un momento de terror, la explosión nos sacudió a todos”, relató un testigo.