Tras más de una década de cuidado y rehabilitación, el oso andino Tamá volvió hoy a su hábitat natural en el Parque Nacional Natural Tamá, en Norte de Santander. El operativo, liderado por Parques Nacionales, la Fundación Parque Jaime Duque y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), incluyó el traslado del animal desde Bogotá hasta Cúcuta y su liberación definitiva en el bosque donde nació.

La historia de Tamá comenzó en 2014, cuando fue rescatado siendo apenas un osezno huérfano. Durante años vivió en el Parque Jaime Duque, donde recibió atención especializada y protagonizó incluso un episodio de fuga que conmovió al país en 2022.

Hoy, equipado con un collar satelital de monitoreo, el oso podrá ser seguido en tiempo real para garantizar su adaptación y seguridad en el ecosistema. “Es un símbolo de resistencia y reconciliación con la naturaleza”, señalaron las autoridades ambientales, destacando que este regreso es fruto de un esfuerzo interinstitucional sin precedentes.

Para las comunidades locales y los defensores del medio ambiente, el retorno de Tamá es más que un logro técnico: representa la esperanza de que Colombia pueda proteger su biodiversidad y devolver a la vida silvestre especies emblemáticas que han sufrido por la acción humana.