La violencia volvió a golpear al Catatumbo. En las últimas horas circularon videos de enfrentamientos armados entre el ELN y las disidencias de las FARC en zonas rurales de Tibú, Norte de Santander. Las imágenes muestran ráfagas de fusil y explosiones que obligaron a los habitantes a refugiarse en sus casas, mientras algunos grababan desesperados mensajes pidiendo ayuda. La Defensoría del Pueblo confirmó que varias familias quedaron atrapadas en medio del fuego cruzado y que la situación humanitaria es crítica.
Los combates se produjeron en veredas cercanas a la frontera con Venezuela, un territorio históricamente disputado por grupos armados ilegales debido a su importancia estratégica para el narcotráfico y el contrabando.
Según autoridades locales, los enfrentamientos dejaron al menos tres personas heridas y decenas de desplazados, aunque aún no hay un balance oficial. “Estamos encerrados, no sabemos si vamos a salir vivos”, relató una mujer en uno de los videos difundidos en redes sociales, reflejando el miedo que se vive en la comunidad.
La población de Tibú ruega por la presencia urgente del Estado y medidas de protección que les permitan recuperar la tranquilidad. Organizaciones sociales advierten que la confrontación entre el ELN y las disidencias se ha intensificado en los últimos meses, poniendo en riesgo a miles de civiles. Para los habitantes, cada día es una lucha por sobrevivir en medio de un conflicto que parece no tener fin. Los videos, más allá de ser evidencia de la violencia, son un grito de auxilio de una región que clama por paz y seguridad.
