El Gobierno de Venezuela anunció la excarcelación de 99 personas que habían sido detenidas en el marco de las protestas y hechos posteriores a las elecciones presidenciales de 2024. La medida fue confirmada por el Ministerio de Servicio Penitenciario y presentada como parte de un proceso de “reconciliación nacional”.
Entre los liberados se encuentran activistas, estudiantes y ciudadanos que habían sido señalados de participar en manifestaciones contra los resultados electorales. Organizaciones de derechos humanos celebraron la decisión, aunque recordaron que aún permanecen privados de libertad centenares de opositores y manifestantes.
Para las familias de los excarcelados, la noticia representa un alivio tras meses de incertidumbre y angustia. “Es un regalo de vida, lo que más queríamos era tenerlo en casa”, expresó la madre de uno de los liberados, reflejando el sentimiento de quienes esperaban con ansias el regreso de sus seres queridos.
La excarcelación se produce en un contexto de presión internacional sobre Caracas, con llamados de la ONU y de gobiernos latinoamericanos a garantizar el respeto a los derechos políticos y civiles. Para la población venezolana, golpeada por la crisis económica y social, la medida genera esperanza, aunque también dudas sobre si se trata de un gesto aislado o el inicio de un cambio más profundo. En las calles, la gente insiste en que la verdadera reconciliación solo será posible si se garantiza justicia y libertad plena para todos los presos políticos.
