El presidente Gustavo Petro hizo público su reclamo para que la Fiscalía General de la Nación solicite formalmente la extradición de Gerly Sánchez Villamizar, conocido como “Mono Gerly”, detenido en España a comienzos de diciembre.
Petro expresó su sorpresa porque, a su juicio, la Fiscalía aún no ha movido los trámites necesarios desde que la detención fue anunciada por las autoridades españolas, y pidió que el proceso se acelere para que la justicia colombiana pueda avanzar en las investigaciones y responsabilidades correspondientes.
La detención en Madrid fue comunicada por la Policía Nacional de España el pasado 3 de diciembre, según reportes, y las autoridades españolas señalaron que el detenido estaría implicado en estructuras financieras que habrían servido para blanquear recursos y financiar actividades ilícitas del grupo armado en regiones como Arauca, Casanare y Boyacá.
El Gobierno colombiano ha insistido en que la cooperación internacional es clave para desmantelar las redes económicas que sostienen a los grupos armados, y la solicitud de Petro pone el foco en la coordinación entre fiscalías y policías de ambos países para garantizar que los procesos se desarrollen con transparencia y respeto al debido proceso.
El llamado presidencial generó reacciones en la esfera política y judicial: mientras el Ejecutivo reclama rapidez, sectores del poder judicial y la Fiscalía han recordado los pasos formales que exige una extradición —evaluación de pruebas, solicitudes diplomáticas y garantías procesales— y advierten que los tiempos no siempre dependen solo de la voluntad política.
