El gobierno de Donald Trump ha anunciado sus intenciones respecto al crudo venezolano; después de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, y el anuncio que Estados Unidos dirigirá Venezuela, ha desvelado las verdaderas intenciones detrás de la conmoción política.
Fue el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien especificó que uno de los principales intereses de su Administración es refinar el crudo pesado de Venezuela, el país con mayores reservas de petróleo del mundo, según la OPEP, en las refinerías estadounidenses.
«Nuestras refinerías en la Costa del Golfo de EE.UU son las mejores para refinar este crudo pesado. De hecho, ha habido escasez de crudo pesado en todo el mundo, por lo que creo que habría una enorme demanda e interés por parte de la industria privada si se les diera la oportunidad de hacerlo», explicó en ABC News.
El político subrayó que Estados Unidos no necesita el petróleo venezolano: «Tenemos petróleo de sobra», declaró. Sin embargo, insistió en que Washington no quiere permitir que «la industria petrolera de Venezuela esté controlada por los adversarios de Estados Unidos» como China, Rusia e Irán.
Rubio remarcó que mantendrán el petróleo de Venezuela «en cuarentena» hasta que «las condiciones que son de interés nacional para Estados Unidos y para el pueblo venezolano se cumplan».
Aunque aseguró que todavía no ha hablado directamente con los directivos de las empresas petroleras de su país, el secretario de Estado dijo haberse comunicado con los secretarios de Interior y Energía para empezar a establecer contactos.
