El abogado y aspirante presidencial Abelardo de la Espriella lanzó un desafío directo al senador Iván Cepeda, invitándolo a confrontar ideas en un debate abierto antes de la campaña oficial. Según declaraciones,, De la Espriella criticó la negativa de Cepeda a participar en estos espacios, asegurando que “la ciudadanía merece escuchar propuestas claras y no evasivas”.

El reto se da en un contexto en el que ambos candidatos aparecen como favoritos en las proyecciones de Polymarket, con un 36 % de probabilidades cada uno de alcanzar la presidencia, lo que anticipa una contienda altamente reñida.

El pulso entre ambos refleja dos visiones opuestas del país: De la Espriella, respaldado por sectores conservadores y movimientos como Salvación Nacional, insiste en que Cepeda representa “el heredero de Petro y de la izquierda radical”, mientras que el senador del Pacto Histórico defiende su trayectoria en la defensa de derechos humanos y la búsqueda de justicia transicional. La confrontación, más allá de lo político, se ha convertido en un símbolo de la polarización que atraviesa Colombia, con discursos que apelan tanto a la indignación como a la esperanza de cambio.

Para los ciudadanos, el debate no es solo un cruce de palabras: se trata de una oportunidad de escuchar propuestas que impactarán directamente en su vida cotidiana, desde la seguridad y la economía hasta la justicia social.