El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Carrillo informó a través de su cuenta en X que radicó una queja ante la Defensoría del Pueblo contra Angie Rodríguez, quien es directora del Departamento Administrativo de la Presidencia, por presunto acoso laboral, a quien señaló de conductas “repetidas, públicas y claramente encaminadas a poner en duda” su trabajo y el de su equipo.

Según el funcionario, las insinuaciones y declaraciones de su superior jerárquica han buscado menoscabar su reputación y obstaculizar su labor, lo que calificó como una práctica impropia e inaceptable dentro de un gobierno que, en sus palabras, “defiende los derechos de los trabajadores”.

La denuncia se suma a una serie de enfrentamientos previos entre ambos funcionarios, que ya habían sido evidenciados en diciembre de 2025. Carrillo pidió acompañamiento de la defensora del Pueblo, Iris Marín, y anunció que también remitirá la queja al Ministerio de Trabajo. El caso ha generado inquietud en sectores políticos y sociales, pues pone de relieve las tensiones en el alto gobierno y abre un debate sobre las condiciones laborales dentro de las entidades públicas.

Más allá del ámbito institucional, el episodio humaniza la discusión sobre el acoso laboral en Colombia: detrás de los cargos y las jerarquías, hay equipos de trabajo que pueden verse afectados por ambientes hostiles y prácticas de deslegitimación. Para los trabajadores de la UNGRD, la denuncia de Carrillo representa un llamado a proteger la dignidad laboral y a garantizar que las diferencias políticas o personales no se traduzcan en presiones indebidas. El desenlace de este caso será clave para medir la capacidad del Gobierno de responder con transparencia y justicia a las denuncias internas.