El Ministerio de Defensa y la Policía Nacional informaron que los uniformados fueron interceptados en el sector de La Llana, municipio de Tibú, mientras viajaban en un bus de servicio público de regreso de sus permisos de fin de año.

Hombres armados obligaron a descender a los pasajeros y, tras identificar a los policías, los retuvieron y se los llevaron con rumbo desconocido. El ELN, a través de mensajes en la zona y confirmaciones posteriores, reconoció que mantiene a los agentes bajo su poder.

Los secuestrados fueron identificados como los patrulleros Ramón Alberto Coronel Medina, José Ricardo Carrillo Romero, Eduardo Barrera Ruiz, Edwin Fabián Manosalva Contreras y Carlos Eduardo Barrera Ruiz, adscritos a la subestación Petrólea y Tres Bocas en Tibú. La noticia ha generado un despliegue militar y policial en la región, mientras la Defensoría del Pueblo y la Iglesia buscan canales de diálogo para lograr su liberación. El Gobierno ha reiterado que este hecho constituye una grave violación a los derechos humanos y un desafío directo al proceso de paz en curso.

Las familias de los policías viven horas de angustia sin noticias de sus seres queridos, mientras las comunidades del Catatumbo enfrentan el temor de transitar por carreteras controladas por retenes ilegales.