La Gobernación de Cundinamarca confirmó que el municipio de Girardot se encuentra entre los más afectados por la temporada de lluvias que golpea al departamento. Según reportes oficiales, el incremento en los niveles de los ríos Bogotá y Magdalena generó inundaciones en sectores residenciales cercanos a las riberas, obligando a la evacuación preventiva de varias familias. El Ideam había advertido que Cundinamarca estaría entre las regiones con mayores acumulados de precipitación durante la primera semana de enero.

Las autoridades locales, en coordinación con la Defensa Civil y los organismos de socorro, desplegaron operativos para atender a los damnificados y reforzar medidas de seguridad en las zonas ribereñas.

Se habilitaron albergues temporales y se entregaron ayudas básicas a las familias afectadas, mientras maquinaria pesada trabaja en la limpieza de vías y drenajes. La Gobernación informó que 30 municipios del departamento presentan emergencias similares, lo que mantiene en alerta a toda la región.

El impacto humano es evidente: habitantes de barrios populares de Girardot relatan cómo el agua ingresó a sus viviendas en cuestión de minutos, dañando enseres y generando temor por nuevas crecientes. Para muchos, la incertidumbre se mezcla con la esperanza de que las medidas oficiales eviten una tragedia mayor. La situación recuerda que detrás de cada cifra de afectación hay familias que buscan recuperar su cotidianidad en medio de la fuerza imprevisible de la naturaleza.