El presidente estadounidense, Donald Trump, decretó «emergencia nacional» para proteger en cuentas del Tesoro de Estados Unidos los ingresos por las ventas del petróleo de Venezuela, lo que evitaría que acreedores de la deuda externa venezolana reclamen los fondos.
La Casa Blanca afirmó en un comunicado que «el presidente Trump está previniendo la incautación de ingresos por el petróleo venezolano que podrían socavar los esfuerzos críticos de EE.UU. para garantizar la estabilidad política y económica de Venezuela».
La orden «bloquea cualquier embargo, juicio, decreto, derecho de retención, ejecución, o cualquier otro proceso judicial contra» fondos que estén en cuentas del Gobierno de Estados Unidos derivados de las ventas de petróleo venezolano, y «prohíbe transferencias o tratos» de estos recursos.
La medida también reafirma el anuncio del secretario de Energía, Chris Wright, quien el miércoles avisó de que Estados Unidos controlará de forma «indefinida» las ventas de crudo venezolano y depositará en cuentas del Gobierno estadounidense el dinero derivado de esas transacciones para «beneficiar al pueblo de Venezuela».
«La orden afirma que los fondos son propiedad soberana de Venezuela mantenidos bajo custodia de EE.UU. para propósitos gubernamentales y diplomáticos, que no están sujetos a reclamos privados», indicó la Casa Blanca.
Washington argumentó en la medida que «permitir el embargo de esos fondos directamente pondría en riesgo los objetivos de EE.UU., que incluyen frenar el flujo de inmigrantes ilegales y de narcóticos ilícitos», que identifica como sus principales justificaciones de su intervención en Venezuela.
