El presidente Gustavo Petro, acompañado por la canciller Rosa Yolanda Villavicencio y otros altos funcionarios, instaló la sesión de la CARE con el objetivo de definir una postura de Estado frente a dos escenarios clave: la próxima visita oficial de Petro a Washington para reunirse con Donald Trump y el reconocimiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela. La reunión contó con la participación de expresidentes, congresistas y asesores, aunque algunos como Andrés Pastrana anunciaron su ausencia.
El encuentro se dio en un contexto de alta tensión diplomática. Con Estados Unidos, las relaciones atraviesan una etapa de “tirante calma” tras meses de desencuentros, mientras que con Venezuela la coyuntura se agudizó tras la captura de Nicolás Maduro y el respaldo colombiano a la figura de Rodríguez. La canciller presentó un informe preliminar sobre las acciones adelantadas por su cartera, y los miembros de la Comisión tuvieron espacio para plantear preguntas y observaciones sobre la estrategia internacional del país.
Más allá de los discursos oficiales, la convocatoria refleja la necesidad de construir consensos en medio de un escenario geopolítico complejo. Para los ciudadanos, lo que está en juego no son solo las relaciones diplomáticas, sino el impacto directo en temas como comercio, migración y seguridad fronteriza. La reunión humaniza la política exterior al mostrar que detrás de cada decisión hay comunidades que esperan estabilidad y claridad frente a dos vecinos estratégicos: el aliado histórico del norte y el país fronterizo que comparte con Colombia desafíos comunes.
