Tras la vacancia judicial, Cepeda presentó el recurso extraordinario con el que busca que la Corte Suprema revise el fallo del Tribunal Superior de Bogotá que dejó en libertad y absolvió al exmandatario. El senador, reconocido como víctima en el proceso, argumentó que la decisión de segunda instancia contiene errores de hecho y de derecho que deben ser corregidos. “Con la misma serenidad con la que asumimos la primera instancia, acudimos ahora a la Corte para que se haga justicia”, expresó Cepeda.

El recurso de casación, según expertos, no constituye una tercera instancia, sino un mecanismo excepcional para revisar posibles irregularidades en la sentencia. El abogado Miguel Ángel del Río, representante de Cepeda, explicó que la petición busca garantizar que el proceso se ajuste a la legalidad y que no queden dudas sobre la responsabilidad del expresidente. La Corte Suprema deberá decidir si admite el recurso y, en caso afirmativo, analizar los argumentos presentados.

Más allá del debate jurídico, la acción de Cepeda tiene un fuerte componente político y humano: se da en plena campaña presidencial, donde el senador representa a sectores que reclaman verdad y justicia frente a los hechos que involucran a Uribe. Para las víctimas y la opinión pública, este paso refleja la persistencia de quienes consideran que el caso simboliza la lucha contra la impunidad en Colombia.

En las calles y redes sociales, el anuncio ha reavivado la polarización, recordando que detrás de cada decisión judicial hay familias, comunidades y un país que busca reconciliarse con su historia.