Las autoridades de Petropávlovsk de Kamchatka, en la península del mismo nombre, en el extremo oriental de Rusia, han decretado este viernes el estado de emergencia después de que una sucesión de tormentas de nieve dejaran semienterradas varias viviendas de esta localidad de 160.000 habitantes y provocaran el colapso de tejados. Dos personas han muerto. Los accesos a muchos edificios están bloqueados y en algunas calles se acumulan montañas de nieve de dos metros de altura, según las imágenes que están circulando por los medios. El Gobierno ruso ha habilitado camiones de traslado de presos para garantizar el transporte público en la zona.

“En Petropávlovsk de Kamchatka se declara el régimen de emergencia a partir de hoy”, informó el gobernador local, Yevgueni Beliáev, en Telegram. La decisión fue tomada tras la muerte de dos personas la víspera. El primer fallecido era un hombre de 60 años, cuyo cuerpo fue hallado durante la limpieza de un patio sobre el que se había desplomado un alud de nieve del tejado. Posteriormente otro residente quedó atrapado por la nieve que se precipitó también de un tejado.

Beliáev indicó que, “pese al cese de las precipitaciones en la capital regional, se mantiene la compleja situación”. “Llevará días paliar las consecuencias de una serie de potentes ciclones que se sucedieron. La gran cantidad de nieve no permite limpiar de modo rápido todas las rutas de transporte”, señaló. El gobernador apuntó que, aunque “se ha garantizado el tránsito por las principales carreteras”, aún hay “cuellos de botella en determinados tramos”. “Los servicios comunales se enfrentan a ellos. Se hace lo posible para que el transporte urbano se restablezca totalmente”, dijo.

Para afrontar esos problemas de movilidad, la Guardia Nacional rusa habilitó camiones de traslado de presos para apoyar el servicio público, según informó el organismo en su canal de Telegram, donde publicó fotos de los vehículos grises con rejas en las ventanillas. Beliáev alertó a los habitantes de la ciudad de que “se mantiene el peligro de aludes en las montañas y la caída de nieve y hielo de tejados”.