Crece la expectativa en Colombia y Estados Unidos frente al eventual encuentro que tendrán los presidentes Gustavo Petro (Colombia) y Donald Trump (Estados Unidos) en la Casa Blanca, en Washington, reunión que se desarrollará el 3 de febrero de 2026, tras las tensiones entre ambos países.
El turno fue para el abogado, empresario y hoy candidato presidencial Abelardo de la Espriella, que difundió una carta pública dirigida al presidente estadounidense y al secretario de Estado, Marco Rubio, en la que abordó varios puntos que considera se deben tener en cuenta para el encuentro con el actual mandatario de los colombianos.
Inicialmente, De la Espriella pidió que el presidente de Estados Unidos se pronuncie sobre los riesgos que, según su criterio, amenazan el orden constitucional del país, dado que el 2026 estará marcado por las elecciones de Congreso y Presidencia.
“Les pido en nombre del pueblo colombiano que en esa reunión (…) nos ayuden a exigirle con firmeza plenas garantías para la democracia colombiana”, expresó el aspirante presidencial en un video publicado en sus redes sociales.
Igualmente, el candidato calificó a Trump y Rubio como “grandes aliados de la democracia” y atribuyó a ambos un papel clave en la vigilancia del proceso político colombiano, pero recalcó que, mientras no concluya la “transición de la dictadura” en Venezuela y no se derrote “en las urnas al petrismo” en Colombia, persistirá una “seria amenaza” para la región.
A su vez, De La Espriella reiteró sus críticas contra el presidente Gustavo Petro al considerarlo como un “aliado especial” del régimen venezolano, en especial, con el exdictador y hoy detenido Nicolás Maduro.
“La inteligencia estadounidense sabe perfectamente quién es Gustavo Petro. Es un artífice del caos, aliado de Nicolás Maduro, y juntos han convertido el narcotráfico en un arma del terror, no solo para financiar regímenes comunistas en Colombia y Venezuela, sino para debilitar a los Estados Unidos, inundando sus calles con veneno que destruye vidas y sociedades (…) Petro no es un líder, es un peligro transnacional que debe ser combatido como la amenaza que es”, sostuvo.
