Miguel Uribe Londoño volverá a aspirar a la presidencia de Colombia en el periodo 2026-2030, esta vez respaldado por el Partido Demócrata Colombiano (PDC), una colectividad política de origen afrodescendiente vinculada a los valores de las comunidades palenqueras.

La reaparición de Uribe Londoño se produce tras su salida del Centro Democrático, partido del que fue fundador y que abandonó tras diferencias surgidas a comienzo de diciembre de 2025.

Su alejamiento estuvo motivado por desacuerdos internos sobre la gestión de la muerte de su hijo, Miguel Uribe Turbay, y la falta de reconocimiento al legado del exsenador. El propio Uribe Londoño expresó: “Un partido que tuvo un mártir que luchaba por su doctrina, y del que algunos dirigentes no supieron enaltecer su legado ni respetar su memoria, no me permite moralmente seguir militando en sus filas”.

Según una carta pública firmada por Pedro Adán Torres Pérez, presidente del Partido Demócrata Colombiano, el respaldo al dirigente responde a su trayectoria política y a la resiliencia demostrada tras enfrentar tragedias personales. Torres Pérez enfatizó: “En sus palabras reconocí no solo al dirigente experimentado, sino al hombre que ha cargado con dolores que marcaron dos épocas de Colombia: la pérdida de su esposa, Diana Turbay, y el asesinato de su hijo, Miguel Uribe Turbay; tragedias que el país entero conserva en su memoria…”.

El PDC considera que estas vivencias otorgan a Uribe Londoño autoridad moral y legitimidad para liderar un proceso de reconstrucción nacional.

La misiva del PDC resalta la intención de construir, junto al candidato, una agenda programática, territorial y organizativa con miras a consolidar un proyecto presidencial “sólido, ordenado y adecuado a la dimensión de los retos de la nación”.

Entre los principios que guían a la colectividad, el partido enumera la dignidad humana, la equidad y el Estado Social de Derecho, y se compromete a respaldar una postulación que represente estos valores.

En este contexto, Uribe Londoño optará por llegar directamente a la primera vuelta presidencial, programada para el 31 de mayo de 2026, descartando su participación en consultas de coalición previstas para marzo.

Esta estrategia lo diferencia de otros precandidatos de derecha y puede modificar el panorama electoral en ese sector.

El proceso de selección interna del Centro Democrático estuvo marcado por discrepancias relacionadas con la encuesta realizada por la firma AtlasIntel, que llevó a la elección de Paloma Valencia como candidata tras la salida de Uribe Londoño. La imposibilidad de resolver los debates internos marginó al exsenador del proceso y lo llevó a buscar nuevas alternativas para continuar su carrera presidencial.

Desde el entorno familiar del candidato se expresaron inquietudes ante el anuncio. María Claudia Tarazona, viuda de Miguel Uribe Turbay, indicó a El País de Cali que desconocía la decisión y la formalidad del aval del PDC. “La verdad, me estoy enterando. No tenía ni idea. No he tenido la oportunidad de conversar con él. Obviamente, conversamos sobre el niño, sobre cómo estamos nosotros, pero no tengo claridad sobre eso”, señaló, planteando dudas sobre la necesidad real de este respaldo para continuar en la contienda.