Si vas a cruzar la calle y de repente aparece un robot policía que te pide que te pares, ¿le harías caso? Puede sonar a hipótesis rara e incluso futurista, pero en China ya es una escena muy real. En un país donde la tecnología avanza a un ritmo muy distinto al del resto del mundo, varias ciudades han empezado a desplegar robots humanoides y autónomos para regular el tráfico, detectar infracciones y acompañar a patrullas humanas. Y nada de prototipos básicos.
Hablamos de robots cada vez más avanzados, como los agentes que ya operan en Hangzhou o Shenzhen, diseñados para convivir e interactuar con peatones y conductores en entornos tráfico crítico. Estos forman parte de una estrategia que va mucho más allá para integrar robótica avanzada e inteligencia artificial en el control urbano cotidiano.
