La noticia se conoció a través de una carta enviada por Lafaurie al director del partido, Gabriel Vallejo, en la que expresó que “no queremos continuar” en la colectividad.
El documento cuestiona el proceso interno que llevó a Valencia a ser elegida como candidata presidencial, señalando la ausencia de comités de garantías, reglas claras y mecanismos de impugnación. Para la pareja, estas irregularidades constituyen una violación al debido proceso partidista y les dejan sin espacio dentro de la organización .
La renuncia de Cabal y Lafaurie no solo representa un golpe político al Centro Democrático, sino que abre la posibilidad de una nueva agrupación liderada por la senadora. En la carta, ambos plantean la necesidad de una “salida digna” que permita a Cabal formar su propio movimiento, en medio de un panorama electoral marcado por la fragmentación de las fuerzas de derecha. La decisión, además, refleja el descontento con la manera en que se manejó la selección interna y pone en evidencia las fisuras dentro del partido fundado por Álvaro Uribe .
“Sin embargo, con el paso del tiempo y a medida que obtenemos más información, los meros indicios han dejado de serlo, para convertirse, lamentablemente, en evidencia clara de graves irregularidades en el proceso”, precisa el documento.
Señalaron que los principales responsables de las supuestas irregularidades son Gabriel Vallejo y la secretaria general del partido Centro Democrático.
Según Lafaurie omitieron “la verificación jurídica de las encuestadoras, permitir procedimientos sin respaldo normativo y validar una selección carente de garantías, ambos transitan por el filo de la vulneración de los principios legales”.
Más allá de la política, el anuncio tiene un impacto humano en los militantes y simpatizantes que acompañaron a Cabal durante años dentro del uribismo. Para muchos, la salida significa incertidumbre y la sensación de ruptura con un proyecto político que defendieron con convicción. Para otros, abre la esperanza de un nuevo espacio que represente sus ideas con mayor transparencia. En las calles y redes sociales, la noticia se vive como un reflejo de la crisis de confianza en los partidos tradicionales y del deseo de los ciudadanos de que las reglas de juego sean claras y respetadas.
