La tormenta Kristin azotó con fuerza el centro y norte de Portugal, dejando calles inundadas, viviendas destruidas y transportes paralizados. Los vientos de intensidad huracanada derribaron árboles, postes eléctricos y tejados, lo que provocó que cerca de 200.000 usuarios quedaran sin suministro eléctrico durante varios días. En Praia da Vieira, por ejemplo, se observaron escombros y casas dañadas, reflejo del impacto devastador del fenómeno climático.

Las autoridades confirmaron la muerte de al menos cinco personas, entre ellas dos hombres que fallecieron en incidentes separados mientras intentaban reparar tejados dañados por los fuertes vientos. Uno de ellos, de 73 años, cayó mientras reemplazaba tejas en Batalha, en el distrito de Leiria. El alcalde de Alcobaça también reportó otra víctima en circunstancias similares. La Agencia Meteorológica Nacional (IPMA) puso a todo Portugal continental en alerta por lluvias intensas hasta el lunes y pidió a la población evitar exponerse a riesgos innecesarios. “Solicitamos a la población no ponerse en peligro tratando de arreglar daños sin conocimientos técnicos o condiciones de seguridad”, advirtieron las autoridades.

La agencia meteorológica nacional, IPMA, puso a todo Portugal continental en alerta por lluvias fuertes hasta el lunes e instó a la población a mantenerse informada.

La tormenta Kristin azotó el centro y norte de Portugal la noche del martes con vientos de fuerza huracanada, provocando inundaciones, daños materiales y trastornos en los transportes.

El temporal derribó unos 5.800 árboles en todo el país y obligó a efectuar 34 rescates terrestres y 17 acuáticos, según los servicios de emergencia.

Alrededor de 198.000 usuarios seguían sin suministro eléctrico el sábado por la tarde, principalmente en el centro del país, según E-redes, el operador de la red eléctrica.