A través de su red Truth Social y en declaraciones desde Mar-a-Lago, Trump insistió en que “el tiempo se está agotando” para que Irán acepte un pacto que prohíba el desarrollo de armas nucleares.
El mandatario recordó operaciones militares pasadas, como “Midnight Hammer”, y advirtió que un nuevo ataque sería “mucho peor” que los bombardeos realizados en 2025 contra instalaciones nucleares iraníes. La amenaza llega en un momento de máxima tensión, después de meses de confrontación diplomática y militar entre Washington y Teherán.
El despliegue naval anunciado por Trump incluye una “armada masiva” liderada por el portaaviones USS Abraham Lincoln, descrita como más grande y poderosa que la enviada previamente hacia Venezuela. Según el presidente, la flota avanza “con gran poder, entusiasmo y determinación” y está “lista, dispuesta y capacitada para cumplir su misión con rapidez y violencia, si es necesario”. El mensaje busca presionar al gobierno iraní para que se siente a la mesa de negociación, pero también envía una señal política a sus aliados y opositores: Estados Unidos está dispuesto a usar la fuerza para impedir que Irán avance en su programa nuclear.
Estados Unidos e Irán mantuvieron el año pasado negociaciones para un acuerdo, pero se rompieron cuando Trump ordenó en junio el bombardeo de tres instalaciones nucleares iraníes.
La tensión entre ambos países volvió a elevarse en enero por la represión del Gobierno iraní contra las protestas desatadas en varios puntos del país, donde han muertos miles de manifestantes, según grupos de derechos humanos.
