La reunión entre Trump y Petro se produce después de un año de fuertes choques diplomáticos. El presidente estadounidense había acusado públicamente a Petro de vínculos con el narcotráfico y le retiró la visa en 2025, mientras que el mandatario colombiano criticó con dureza la política exterior de Washington.

Pese a ese historial, Petro llegó a la capital estadounidense con un visado especial y con la intención de recomponer la relación en la recta final de su mandato. La cita, programada para las 11:00 a.m. en la Oficina Oval, se desarrolló a puerta cerrada, aunque se esperaba que Trump permitiera acceso limitado a la prensa.

(Desde Washington, Estados Unidos) Donald Trump recibe hoy a Gustavo Petro en la Casa Blanca, un inesperado acontecimiento geopolítico que protagonizarán dos presidentes con miradas ideológicas antagónicas.

Cuando el presidente de los Estados Unidos recibe a un aliado en la Casa Blanca, un mail oficial llega a los corresponsales extranjeros anunciando que la cita será en el Salón Oval, que habrá una conferencia de prensa y un almuerzo de trabajo.

Según fuentes diplomáticas, Trump utilizó el encuentro para ratificar su hoja de ruta en América Latina, centrada en tres ejes: la captura de Nicolás Maduro, el combate frontal contra los carteles de la droga y el control de la inmigración indocumentada. Petro, por su parte, buscó garantías de cooperación en temas de seguridad y apoyo económico para programas sociales en Colombia.

La reunión también incluyó un intercambio simbólico de obsequios y la promesa de mantener canales abiertos de comunicación, pese a las diferencias ideológicas entre ambos líderes. Petro es el tercer mandatario latinoamericano recibido por Trump en su segundo mandato, después de Nayib Bukele y Javier Milei.

La preocupación de Trump respecto al volumen del narcotráfico en Colombia se asienta en datos estadísticos que Petro no podría desconocer ante un planteo directo del líder republicano.

La ONU tiene un informe oficial que asegura que Colombia tiene hoy cerca 253.000 hectáreas para producir cocaína.

Una cifra inédita que pone en jaque a Petro.

En 2012, Estados Unidos y Colombia redujeron la producción de cocaína tras doce años de fumigación constante y sistemática. Ahora, la cantidad de cocaína que se puede producir alcanza a las 3.300 toneladas al año, casi nueve veces más que la producción registrada por la ONU en 2012.