Abelardo de la Espriella, candidato presidencial, reiteró que anunciará el nombre de su fórmula vicepresidencial el 12 de marzo de 2026.

En un evento transmitido en redes sociales y acompañado por simpatizantes, Abelardo de la Espriella presentó a la persona que lo acompañará como fórmula vicepresidencial. Aunque evitó dar nombres durante semanas, finalmente confirmó que se trata de una figura con trayectoria en el sector privado y con experiencia en gestión pública, lo que, según él, garantiza equilibrio entre conocimiento técnico y sensibilidad social. “No se trata de improvisar, sino de construir un equipo que represente a los colombianos que quieren un cambio real”, afirmó.

“Lo estoy revisando, tengo varios nombres. Estoy revisándolo. Estoy pidiéndole al Espíritu Santo que me ilumine para hacerlo de la mejor manera y lo voy a anunciar el jueves, 12 de marzo, el día en el que me inscribo junto con mi fórmula vicepresidencial ante la Registraduría Nacional del Estado Civil»

De la Espriella explicó que la elección de su fórmula vicepresidencial responde a la necesidad de consolidar un proyecto político que combine firmeza y cercanía con la ciudadanía. Señaló que su compañero de campaña será clave en temas de seguridad, justicia y desarrollo económico, áreas que considera prioritarias para enfrentar los desafíos del país. “Colombia necesita líderes que no se arrodillen, que hablen con claridad y que defiendan los intereses de la gente”, dijo, en un mensaje que buscó conectar con el descontento ciudadano frente a la clase política tradicional.

El anuncio fue recibido con entusiasmo por sus seguidores, quienes ven en la fórmula vicepresidencial un respaldo a las propuestas de transformación que ha planteado. Para otros sectores, sin embargo, la noticia genera interrogantes sobre la viabilidad de su proyecto y el alcance real de sus propuestas en un escenario político polarizado. Más allá de las reacciones, el evento refleja cómo las campañas presidenciales se han convertido en espacios de conexión emocional con la ciudadanía, donde los candidatos buscan transmitir confianza y cercanía.