Tras conocerse la emergencia, las autoridades locales instalaron un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar las labores de rescate. Bomberos, Defensa Civil, Policía y personal de la Agencia Nacional de Minería trabajan de manera conjunta para ingresar a la mina y recuperar los cuerpos, así como para verificar si hay más trabajadores atrapados. El operativo se ha visto dificultado por la presencia de gases y la necesidad de ventilar el socavón antes de avanzar.

La tragedia golpea de manera directa a las familias de los mineros, quienes permanecen en las afueras de la mina esperando noticias de sus seres queridos. “Mi hermano estaba en el turno de la noche, no sabemos nada de él”, relató entre lágrimas un familiar, reflejando la angustia que se vive en la comunidad.

Las primeras versiones indicaban que seis personas estarían involucradas en el accidente, dato que fue suministrado por la gestión del riesgo del municipio. Sin embargo, debido a las condiciones de seguridad al interior del socavón, no fue posible un ingreso inmediato para verificar la situación de los trabajadores.

Guachetá, un municipio con tradición minera, enfrenta nuevamente el dolor de perder a trabajadores en condiciones de alto riesgo, en un oficio que sostiene la economía de muchas familias pero que sigue marcado por la precariedad y la falta de garantías de seguridad.

El alcalde de Guachetá, Pablo Enrique Quicazán, lamentó la tragedia y aseguró que se brindará acompañamiento a las familias afectadas. “Estamos trabajando con todos los organismos de socorro para atender la emergencia y garantizar que se esclarezcan las causas de lo ocurrido”, afirmó. La Agencia Nacional de Minería anunció que abrirá una investigación para determinar si la mina cumplía con los protocolos de seguridad exigidos y si hubo fallas en la supervisión.