La Defensoría del Pueblo emitió una alerta temprana sobre la grave crisis humanitaria que atraviesa el departamento de Caquetá, específicamente en el municipio de San Vicente del Caguán. Desde finales de diciembre de 2025, se han intensificado los enfrentamientos entre el Bloque Jorge Suárez Briceño, comandado por alias Calarcá Córdoba, y la Segunda Marquetalia, liderada por Iván Márquez. Los combates se concentran en la Zona de Reserva Campesina del Río Pato y Valle de Balsillas, así como en las veredas Linderos y La Libertad, exponiendo a la población civil a un riesgo creciente.

La situación ha derivado en un incremento de la vulnerabilidad alimentaria y sanitaria. Los bloqueos de vías y la presencia de actores armados han dificultado el acceso de brigadas médicas y de ayuda humanitaria. La Defensoría pidió al Gobierno Nacional y a las autoridades locales implementar medidas urgentes de protección, garantizar corredores humanitarios y reforzar la presencia institucional en la zona.

Más allá de las cifras, la crisis en Caquetá refleja el drama cotidiano de comunidades que han sido históricamente golpeadas por el conflicto armado. Campesinos que dependen de sus cultivos para sobrevivir hoy se ven obligados a huir, mientras niños y jóvenes crecen en un ambiente marcado por la violencia y la incertidumbre. “No sabemos si mañana podremos regresar a nuestras casas”, expresó una habitante de la vereda La Libertad, mostrando la angustia que se vive en la región.

La Defensoría del Pueblo insistió en que la crisis humanitaria en Caquetá requiere una respuesta integral que combine seguridad, atención social y diálogo político. El llamado es a que el Estado no deje solas a las comunidades rurales, que hoy enfrentan el peso de una guerra que parece no tener fin.