La crisis energética en Cuba, agravada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, ha generado una ola de solidaridad internacional. Dos buques de la Armada de México arribaron a la bahía de La Habana con más de 800 toneladas de alimentos y productos de higiene, en un gesto que fue agradecido públicamente por el gobierno cubano.

Chile anunció que enviará ayuda humanitaria en los próximos días, mientras que Rusia confirmó que prepara el envío de crudo y derivados como apoyo inmediato a la isla, tras haber entregado un cargamento de 100.000 toneladas métricas en febrero de 2025.

Estos aportes representan un alivio parcial para la población cubana, que enfrenta largas filas en gasolineras y severas dificultades para acceder a bienes básicos. La llegada de ayuda desde México, el compromiso de Chile y la decisión de Moscú de suministrar petróleo han sido interpretados como señales de respaldo político y humanitario en medio de la crisis.

Estados Unidos cortó los envíos de petróleo venezolano a Cuba tras la operación militar con la que capturó el pasado 3 de enero al presidente de ese país, Nicolás Maduro, y tres semanas después aprobó una orden ejecutiva que amenaza con aranceles a quien proporcione crudo a la isla.