NASCAR, estuvo marcada por un fuerte accidente múltiple que involucró a más de una decena de vehículos en la recta final de la competencia. El choque se produjo en la vuelta 187, cuando un contacto entre dos pilotos desencadenó una cadena de colisiones que dejó varios autos destrozados y obligó a detener la carrera temporalmente. Aunque las imágenes fueron impactantes y generaron alarma entre los asistentes, los equipos de seguridad actuaron de inmediato y lograron evacuar a los pilotos sin que se reportaran heridos de gravedad.
El incidente recordó la peligrosidad de una pista como Daytona, donde las altas velocidades y la cercanía entre los autos hacen que cualquier roce pueda convertirse en un accidente masivo. Los fanáticos vivieron momentos de tensión, mientras los organizadores confirmaban que todos los pilotos estaban fuera de peligro. El accidente, sin embargo, modificó el desenlace de la competencia, pues varios favoritos quedaron fuera de la carrera, abriendo paso a un final inesperado que mantuvo en vilo a los seguidores de la NASCAR.
