El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó un ultimátum a Irán al fijar un plazo de entre 10 y 15 días para alcanzar un acuerdo “significativo” sobre su programa nuclear. En declaraciones realizadas, Trump advirtió que, de no concretarse un pacto, “pasarán cosas malas” y calificó la situación como una posible “desgracia” para Teherán. El anuncio se produce en medio de una creciente tensión militar en Oriente Medio, con un despliegue reforzado de tropas estadounidenses y ejercicios conjuntos de Irán con Rusia en el mar de Omán.

Las negociaciones entre Washington y Teherán se reanudaron a principios de febrero, tras la guerra de 12 días en junio de 2025, y ya han tenido dos rondas de conversaciones. Sin embargo, las amenazas cruzadas entre ambos gobiernos han dificultado los avances. Trump insistió en que el acuerdo debe incluir la aceptación de inspectores internacionales y garantías de que Irán no desarrollará armas nucleares. El ultimátum, difundido en vísperas de un año electoral en Estados Unidos, añade presión a un escenario regional marcado por la incertidumbre y la posibilidad de una nueva escalada bélica.