En su discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán sigue sin renegar de sus planes para desarrollar un arma nuclear. El mandatario advirtió que Teherán “persigue sus siniestras ambiciones” y aseguró que mientras esté en la presidencia “nunca lo permitirá”. Las declaraciones se produjeron el 24 de febrero de 2026 ante el Congreso, en un mensaje marcado por críticas a la política iraní y por la promesa de mantener la presión internacional sobre el régimen.

Trump recordó la Operación Martillo de Medianoche, llevada a cabo en junio de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes, como ejemplo de la determinación de Washington para frenar el programa atómico de Irán. El presidente insistió en que Estados Unidos y sus aliados no permitirán que Teherán reconstruya sus capacidades nucleares, subrayando que la seguridad global depende de impedir que el país obtenga este tipo de armamento. Sus palabras generaron reacciones encontradas en el Congreso, donde legisladores demócratas expresaron críticas durante la sesión.