El presidente del Foro Económico Mundial (WEF), el noruego Børge Brende, anunció su renuncia tras revelarse que mantuvo reuniones con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. La decisión fue comunicada en medio de la creciente presión internacional y mediática por esclarecer las relaciones de figuras públicas con Epstein. Brende, quien también fue ministro de Relaciones Exteriores de Noruega, señaló en un comunicado que su salida busca evitar distracciones y permitir que el Foro continúe con su labor global sin cuestionamientos sobre su liderazgo.

La renuncia ocurre en un momento clave, ya que el Foro Económico Mundial organiza cada año la cumbre de Davos, espacio donde se reúnen líderes políticos, empresariales y sociales para debatir sobre los principales retos globales. La noticia generó reacciones inmediatas en distintos sectores, que consideran que el caso refleja la necesidad de mayor transparencia en las instituciones internacionales. Mientras tanto, el WEF deberá definir quién asumirá la dirección en medio de un escenario marcado por la atención pública y la exigencia de credibilidad en sus procesos.