El Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó la salida de su personal no esencial y de los familiares de empleados de la Embajada en Israel, debido a los crecientes riesgos de seguridad en la región. La medida fue anunciada el 27 de febrero de 2026, en medio de una escalada de tensiones con Irán y tras recientes incidentes que han incrementado la preocupación por la seguridad de funcionarios y ciudadanos estadounidenses. El embajador en Israel, Mike Huckabee, instó a quienes deseen abandonar el país a hacerlo de inmediato, mientras aún hay vuelos disponibles.
La decisión refleja la gravedad del contexto regional, marcado por advertencias de posibles ataques y movimientos militares en torno al Aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv. Aviones estadounidenses han sido vistos realizando operaciones de reabastecimiento, lo que alimenta las especulaciones sobre un eventual conflicto abierto con Irán. Mientras tanto, la evacuación busca proteger al personal diplomático y sus familias, enviando un mensaje de precaución en un momento de alta tensión geopolítica que afecta directamente la vida cotidiana de quienes residen en Israel.
