Aproximadamente 250.000 de los 3,6 millones de niños que llegan al mundo anualmente en Estados Unidos provienen de padres indocumentados o con residencia temporal. Este 1 de abril, la Corte Suprema comenzará a analizar la legalidad de una decisión de Donald Trump que podría afectarlos a todos.

La máxima instancia judicial estadounidense escuchará este miércoles los argumentos de Trump a favor de eliminar la ciudadanía por nacimiento, la primera orden ejecutiva que firmó en su regreso a la Casa Blanca, y también las objeciones de los abogados de una demanda colectiva que desafía este decreto.

La nacionalidad estadounidense es automática solo por nacer en el país, sin importar el estatus migratorio de los padres, con excepciones muy específicas para hijos de diplomáticos y niños nacidos de integrantes de fuerzas de ocupación.

Para la Administración Trump, la ciudadanía por nacimiento es un incentivo para la inmigración ilegal y el “turismo de maternidad”. Trump lo resumió en una publicación en Truth Social como “personas ricas de China y del resto del mundo que quieren que sus hijos, y cientos de miles más, por dinero, se conviertan ridículamente en ciudadanos de los Estados Unidos de América”, recordando que el espíritu original de la enmienda era “sobre los bebés de esclavos”. Con información de France24