Aerocafé proyecto de nunca acabar, en donde una clase dirigente incapaz, timorata y corrupta que ha abusado del sueño de un departamento, de una región y del país, de contar con un gran aeropuerto, que hoy a pesar de contar con recursos suficientes, la ineficiencia, el mal manejo y la burocratización, no han permitido su aterrizaje como proyecto.

Aerocafé ha contado con la pasiva complacencia de los entes de vigilancia y control sobre su labor de control fiscal. El gobierno nacional y los entes territoriales se han comprometido con la ejecución del proyecto, hasta tal punto que el presidente Iván Duque, prometió que antes de terminar su mandato inauguraría el “Aeropuerto del Café”, promesa que quedó en el aire debido a la falta de planeación, la improvisación, ausencia de diseños serios y una débil gerencia del proyecto.

La Veeduría Especializada Aerocafé, con base en la labor permanente de seguimiento que ha venido realizando, considera que los entes de vigilancia y control, han sido francamente negligentes en el cumplimiento de su deber y brillan por su ausencia, por la falta de apoyo decidido a la ciudadanía y por los pocos resultados a mostrar.

Llama la atención que, de un contrato otorgado mediante licitación pública, la firma OHL, se comprometió a ejecutar la primera fase de remoción de tierras en un periodo de 816 días (iniciando en marzo de 2021) de acuerdo al objeto del contrato, de los cuales han transcurrido 412 días y la firma solo ha ejecutado un 15% de lo contratado, a pesar de haber recibido un 30% ($42.000.000) como anticipo a la obra a ejecutar, de los cuales, al parecer, solo han justificado $16.000.000. Este proyecto no ha sido ajeno a presiones indebidas del orden nacional, desde la Aerocivil, el Ministerio del transporte y del Congreso de la República.

La Veeduría Especializada Aerocafé, ha evidenciado el poco rigor en el cuidado del medio ambiente, la defensa del paisaje cultural cafetero y la riqueza arqueológica que yacen en los terrenos que se están interviniendo, por parte de la autoridad ambiental en aras de mitigar los impactos negativos presentados.

La Veeduría Especializada Aerocafé en su razón de ser, ha puesto en conocimiento, en reiteradas oportunidades, ante la Contraloría General de la Nación, a través de informes de especial seguimiento, visitas de campo, diálogos de saberes, derechos de petición, denuncias y observaciones, advirtiendo que este proyecto podría convertirse en un “elefante blanco”, habida cuenta del gran retraso de la obra que hoy se considera una obra crítica e inconclusa que le ha costado millonarias sumas al erario público sin que la obra avance después de cuarenta y dos años de proyectada.

A la fecha, la Veeduría Especializada Aerocafé, ha tenido conocimiento que la firma contratista OHL, suspendió sus responsabilidades contractuales en lo referente a la primera fase del movimiento de tierras, argumentando que su decisión, obedece a “los graves y reiterados incumplimientos en los que incurrió el Patrimonio Autónomo, que llevaron a la asfixia financiera de OHL y a la imposibilidad de poder continuar con la obra”.

Con la decisión de la firma contratista OHL de suspender las obras, existe la posibilidad de una demanda en contra del proyecto Aerocafé, lo que conllevaría a un posible detrimento patrimonial.

Firman,
Luz Amparo Giraldo Vargas
Presidente Veeduría de Especializada Aerocafé.

Rubén Darío Patiño Londoño
Secretario