El Gobierno de Haití declaró el estado de emergencia y el toque de queda por un período renovable de 72 horas, en el departamento del Oeste, al que pertenece la capital. Las medidas fueron tomadas el domingo 3 de marzo tras los ataques a dos cárceles a manos de pandillas. El asalto de los grupos delictivos a la prisión de Puerto Príncipe en la noche del sábado permitió la fuga de 3.597 presos, un 97 % de los reclusos, según el Colectivo de Abogados Caddho. Entre el reducido grupo que decidió no escapar están los colombianos acusados de participar en el asesinato del presidente Jovenel Moïse, en 2021. Al menos quince reos evadidos fueron asesinados y sus cuerpos fueron hallados en varios puntos de la capital del país.
El Gobierno haitiano informó en un comunicado, que ha sido declarado el estado de urgencia y el toque de queda por un período de 72 horas renovable en el departamento del Oeste, donde se ubica la capital, debido a la «degradación de la seguridad» y los ataques de la víspera de dos cárceles a manos de las bandas armadas.
El Gobierno señaló que, a fin de «restablecer el orden y tomar las medidas apropiadas para recuperar el control de la situación», el toque de queda regirá en las noches del domingo al miércoles.
«Las fuerzas del orden han recibido el mandato de usar todos los medios legales a su disposición para que se respete el alto el fuego y detener a los infractores», agrega la nota firmada por Patrick Michel Boivert, que actúa como primer ministro en ausencia de Ariel Henry, quien viajó a Kenia.
El Colectivo de Abogados para la Defensa de los Derechos Humanos (Caddho) informó este domingo 3 de marzo que el ataque de bandas criminales en la cárcel de Puerto Príncipe, en la noche del sábado, permitió la fuga de 3.597 presos, de un total de 3.696, lo que supone algo más del 97 % de los reclusos de la que es la mayor cárcel de la capital haitiana.
Uno de los internos que se identificó como Jameson Raphael, de 30 años, narró que «mucha gente murió. Muchos presos murieron incluso en los alrededores de la prisión» a raíz del asalto.
Bandas armadas se tomaron la Penitenciaría Nacional de Puerto Príncipe durante la noche del sábado, 2 de marzo. Por horas hubo intensos intercambios de disparos entre la Policía y los asaltantes en las zonas cercanas.
La embajada de Francia en Haití informó:
Los bandidos han tomado al asalto la Penitenciaría Nacional de Puerto Príncipe y han permitido la huida de un determinado número de detenidos
Aunque dos de los principales sindicatos policiales del país caribeño pidieron apoyo para impedir que los reclusos, muchos de ellos considerados delincuentes de alto perfil, huyeran de la Penitenciaría Nacional de Puerto Príncipe, los agentes de policía asignados a la prisión tuvieron que abandonar las instalaciones el sábado, según informó el medio de comunicación local AyiboPost.
La amenaza de alias ‘Barbecue’
Este capítulo violento tiene una estrecha relación con Jimmy Cherizier, alias ‘Barbecue’, quien lidera varias pandillas y se enfrenta a sanciones de la ONU y Estados Unidos.
El jueves pasado aseguró querer derrocar al primer ministro interino Ariel Henry, por lo que aumentó sus acciones en la capital luego de las declaraciones del primer ministro de Bahamas, Phillip Davis, quien aseguró que su par haitiano, Ariel Henry, se había comprometido a celebrar elecciones antes del 31 de agosto de 2025.
El primer ministro Henry, que llegó al poder tras el asesinato del último presidente del país, Jovenel Moïse, en 2021, se había comprometido previamente a dimitir a principios de febrero. Posteriormente, dijo que primero debía restablecerse la seguridad para garantizar unas elecciones libres y justas.
Las pandillas, no conformes con esto, comenzaron a atacar instituciones públicas. El viernes, hombres armados intentaron tomar el control del principal puerto de contenedores de la capital, provocando interrupciones del tráfico. También han amenazado comisarías de policía de la ciudad.
Hasta el momento no ha habido comunicaciones oficiales del Gobierno del país más pobre de América sobre lo ocurrido.
El paradero exacto del primer ministro seguía sin estar claro el domingo. Henry debía regresar de una visita a Kenia, donde firmó un acuerdo de seguridad para abordar la violencia de las pandillas.
Del hacinamiento a la libertad
La prisión civil es uno de los puntos de ataque teniendo en cuenta que cientos de presos viven allí en condiciones inhumanas, incluidos los 18 ciudadanos colombianos acusados de participar en el asesinato de Moïse, en julio de 2021, así como líderes de bandas en espera de juicio.
La penitenciaría, según el grupo de derechos RNDDH, desde 2017 mostraba graves niveles de hacinamiento.
Al respecto, reclusos que no escaparon hablaron este domingo ante la prensa de las malas condiciones de vida en la prisión civil de Puerto Príncipe, donde al menos tres cuartas partes de los internos están a la espera de juicio.
«Estamos mal alimentados en la cárcel. Te dan comida blanca (enmohecida)», dijo un preso de unos 60 años, que ya ha pasado 12 de ellos en la cárcel, sin haber tenido la oportunidad de asistir al funeral de su madre, según relató a EFE.
«No podemos comprar agua. El agua que utilizamos para bañarnos es el agua que bebemos. El agua sucia es el agua que bebemos», añadió este hombre.
Colombianos acusados de magnicidio deciden no escapar
Entre los que optaron por quedarse se encuentran 18 exsoldados colombianos acusados de trabajar como mercenarios en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse en julio de 2021. La noche del sábado, varios de los colombianos compartieron un video suplicando por sus vidas.
“Por favor, ayúdennos”, dijo Francisco Uribe, en un mensaje ampliamente compartido en las redes sociales. «Están masacrando a la gente indiscriminadamente dentro de las celdas».
El domingo, Uribe dijo a agencias internacionales: «No hui porque sea inocente».
«No me volé porque no debo nada. Estoy viviendo un karma, solamente Dios sabe lo que estoy viviendo y lo que me ha tocado vivir. No me volé porque no debo nada y aquí estoy dando la cara porque soy inocente, soy inocente ante el mundo, así que no debo nada».
«Estoy acá en esta prisión, en este momento la prensa puede dar cuenta de cómo es este lugar. Soy inocente, yo a este lugar, Haití, vine con una propuesta de trabajo», dijo ante los medios Francisco Eladio Uribe, exsoldado de Colombia.
En respuesta, el Gobierno de Colombia pidió a Haití protección especial para 17 de sus connacionales, vinculados al magnicidio de Moïse, y confirmó que en respuesta se logró su traslado.
«El Ministerio de Relaciones Exteriores envió en las últimas horas una nota diplomática al Gobierno de la República de Haití, en la que le solicita que se brinde especial protección a la integridad física y seguridad de los nacionales colombianos privados de la libertad en ese país», detalló la Cancillería en un comunicado.
El viernes pasado, Kenia y Haití firmaron en Nairobi un acuerdo bilateral, solicitado por los tribunales del país africano, para permitir el despliegue de un contingente de 1.000 policías de esa nacionalidad, dentro de la misión multinacional de apoyo a la seguridad que los kenianos liderarán y a la que la ONU dio su visto bueno en octubre pasado. Con información de EFE, AFP, Reuters, medios locales y France24.
