El Ejército de Liberación Nacional (ELN) anunció que impondrá un paro armado de 72 horas en todo el territorio nacional, desde las 6:00 a. m. del domingo 14 de diciembre hasta la misma hora del miércoles 17. En un comunicado difundido por la guerrilla, la acción fue presentada como una “protesta” frente a lo que califican como amenazas de intervención militar de Estados Unidos en Latinoamérica y, en particular, contra Colombia.

La organización ilegal advirtió a la población civil que evite desplazarse por carreteras y vías fluviales durante la vigencia de la medida, generando preocupación en comunidades rurales y urbanas que dependen de la movilidad para sus actividades diarias. El anuncio se produce en medio de un clima de tensión política tras las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, lo que el ELN interpreta como una “injerencia imperialista”. Habitantes de regiones históricamente golpeadas por la violencia expresaron temor ante posibles ataques o bloqueos, recordando que este tipo de paros suele afectar directamente la vida cotidiana.

El Gobierno colombiano rechazó la amenaza y aseguró que reforzará la presencia de la Fuerza Pública para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Analistas señalan que el paro armado refleja la persistencia del conflicto interno y la capacidad del ELN de condicionar la movilidad en vastas zonas del país.